
La comunidad educativa denuncia que el inicio de clases se dio sin calefacción ni comedor, mientras auxiliares trabajan bajo contratos irregulares.
El inicio del ciclo lectivo en la escuela 109 de la comarca se vio atravesado por serias dificultades edilicias y laborales. Según relató Sofía Hidalgo, madre de la comunidad educativa, las clases comenzaron “con falta de gas, porque fue determinado por el gobernador que el inicio de las clases había que hacerlo”. La situación obligó a reducir el horario escolar y suspender el comedor y el desayuno, reemplazados por viandas entregadas a los estudiantes.
Hidalgo explicó que “un ala de la escuela 109 quedó sin calefacción, que es toda la del SUM, donde hacen médica científica, donde hacen el inicio de la ronda. Todo el comedor, la cocina y algunos otros sectores de aulas no contaban con gas”. Las bajas temperaturas hicieron sentir con fuerza la falta de calefacción, afectando tanto a estudiantes como a docentes y personal no docente.
La comunidad cuestionó la postura oficial. “Eso es lo que nos llama la atención, que el gobernador haya dicho que las clases iniciaron perfectamente en Chubut, cuando pasan estas cosas”, señaló Hidalgo. En jornadas de frío extremo, las familias recibieron mensajes para evaluar si enviar o no a los niños, aunque los docentes debieron asistir igual bajo amenaza de descuentos salariales.
Reclamos por obras mal ejecutadas
El problema del gas no es nuevo. Según la madre, “el CAMUZZI lo que hace es cerrar el gas, sacar el medidor, porque hay pérdida. Esa obra que hicieron el año pasado quedó mal hecha, evidentemente, porque perdía y sacaron el medidor”. La comunidad ya había atravesado suspensiones de clases en años anteriores por la misma causa.
Las familias exigen que las obras se realicen correctamente y con controles posteriores. “Que ahora cuando se haga la obra, que ya fueron los de CAMUZZI, que a los meses vuelvan y que vean a ver si está bien, si no pierde, que no esperemos otra vez al verano y que pase todo esto”, reclamó Hidalgo. El delegado zonal, Nelson Caminoa, es señalado como responsable de estas tareas.
La comunidad educativa llevó notas y registros para dejar constancia de las respuestas oficiales. Según Hidalgo, “la respuesta fue que la obra ya está hecha. Bueno, nos metieron en la cara, la obra no estaba ahí ya, faltaba”. Ante la falta de soluciones, las familias convocaron a una reunión en la escuela para exigir garantías.
Auxiliares precarizados
Aun si el servicio de gas se restablece, persiste otro problema: la falta de personal auxiliar. “Si tenemos gas en la cocina, vamos a tener una sola persona que haga todo el comedor, entonces no sabemos si se va a poder sostener”, advirtió Hidalgo. La delegación también es responsable de cubrir estos puestos.
Los auxiliares trabajan como monotributistas, sin estabilidad ni cobertura adecuada. “Están luchando hace mucho por tener otro tipo de contratos, de estar en planta, pero sí, la mayoría son monotributistas”, explicó. Esta modalidad genera paros frecuentes y dificultades para sostener servicios básicos como limpieza y cocina.
La comunidad educativa se mostró sorprendida al conocer estas condiciones. “Nos enteramos nosotros ese primer día de clases en reunión, nos enteramos de cómo era el trabajo de los auxiliares y todos quedamos como que guau, ¿no? Como acompañarnos, porque también en un momento quedan los auxiliares por un lado y docente por el otro”, relató Hidalgo. La situación fue calificada como “una precarización total”.
Organización comunitaria
Las familias de la escuela 109 mantienen una organización activa para sostener el funcionamiento. “Queremos sostenerlo más que podamos. Hay cosas que se nos van de las manos y que no podemos y que no se debe hacer. Entonces ahora lo que queremos es mínimamente esto, que funcione bien el gas, que la obra se haga bien”, expresó Hidalgo.
Además, acompañan la lucha de los auxiliares. “Son tan necesarios para limpiar, para que las obras se vuelvan a usar a la tarde, que es la escuela de música, para cocinar, el comedor, que es fundamental”, agregó. La comunidad reclama que se garantice un trabajo seguro y estable para quienes cumplen funciones esenciales.
La convocatoria más reciente fue fijada para las 11 de la mañana en la escuela, con el objetivo de visibilizar los reclamos y exigir soluciones. Mientras tanto, las familias esperan que las obras de gas se concreten y que se avance en la regularización laboral de los auxiliares.

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