Reclamo vecinal por la velocidad en calle Miguel Andén

Un vecino de El Bolsón advierte sobre el riesgo que implica la circulación de autos y motos a alta velocidad en la calle Miguel Andén, entre Pellegrini y Hube. La problemática afecta tanto a peatones como a mascotas y genera pedidos de intervención al municipio.

En el barrio se repite una situación que, según los vecinos, ocurre en distintos puntos de El Bolsón. La velocidad de los vehículos en calles asfaltadas, de tierra o ripio preocupa por el riesgo que implica para niños, adultos y animales. Carlos Pascual, residente de la zona, inició un reclamo formal tras varios incidentes.

Lamentablemente, este pueblo es medio tierra de nadie. En esta calle yo veo muy seguido pasar a gente de alta velocidad con el teléfono en la mano”, expresó Pascual. El vecino relató que hace un tiempo un vehículo perdió el control en la esquina y terminó contra un cerco. “He visto funcionarios policiales con el teléfono en la mano, funcionarios municipales, choferes de la ambulancia”, agregó.

Animales atropellados y reclamos

Pascual contó que días atrás un gato del barrio fue atropellado. “Pasó un auto, yo no lo vi porque estaba en la pieza… veo al gato que estaba sufriendo en el piso”, relató. El animal fue llevado a un veterinario, pero por la gravedad de las lesiones y la falta de recursos económicos, se decidió sacrificarlo.

El vecino recordó otro episodio ocurrido un año atrás con su propia mascota: “Me llama mi pareja, me dice que habían atropellado a la gata… tenía daño en los pulmones, se pudo recuperar el animal”.

Ante estos hechos, Pascual señaló que la única medida efectiva es la instalación de lomos de burro. “Yo exijo… tener acá un lomo burro, largo 15, 20 centímetros, un metro largo. Cosa que el vehículo que venga o baja la velocidad o rompe el terrenatero”, afirmó.

Respuesta del municipio y medidas improvisadas

El vecino explicó que en Pellegrini se construyó un lomo de burro sin autorización, pero luego el municipio colocó un cartel oficial. “Si alguien hace un lomo burro… y viene el municipio y le pone el cartel, ¿por qué no podemos hacer el derecho?”, cuestionó.

Pascual reconoció que no presentó su reclamo por escrito, lo que dificulta obtener una respuesta formal. “Cometí el error de no hacerlo por escrito… yo hablé muchas veces de palabras, y las palabras se las tengo aquí”, señaló.

La falta de medidas oficiales lleva a que los vecinos improvisen soluciones, aunque muchas veces no cumplen con los estándares adecuados y se deterioran con la lluvia.

Calles convertidas en “autódromo”

El cambio de mano en la calle 25 de Mayo incrementó el tránsito en Miguel Andén. “Desde que cambiaron la mano a la 25 mayo esto es un autódromo… calle de tierra, esto es para andar a 20, 30 kilómetros, y acá son a 40, 50”, describió Pascual.

El vecino advirtió que ya hubo varios animales atropellados y que el riesgo también alcanza a las personas. “El otro día mataron a un gato. Y si el día de mañana es un chico…”, planteó.

Llamado a la conciencia comunitaria

La problemática, según los vecinos, no se limita a Miguel Andén. “Es un problema que no pasa solamente acá… también a los animales, acá hay un montón de mascotas que son familia para muchas personas”, señalaron.

La comunidad insiste en la necesidad de recuperar prácticas de convivencia. “Mantener, cuando uno transita por calles internas de nuestros pueblos, volver a bajar la velocidad, por favor”, remarcaron.

El pedido apunta a que se priorice al peatón y a los niños que juegan en los barrios. “Siempre decimos que es importante que los chicos jueguen en los barrios, pero si los autos circulan a esa velocidad, a nadie le da tranquilidad”, concluyeron.

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