
Testimonios técnicos apuntan a esclarecer las condiciones de navegabilidad antes de la tragedia de 2017.
El juicio por el hundimiento del ARA San Juan retoma este lunes 6 de abril en Río Gallegos con una nueva etapa centrada en las fallas previas, los controles no realizados y la navegabilidad del submarino antes de la misión de noviembre de 2017.
En esta instancia, el debate se centra en ordenar cronológicamente lo ocurrido, analizar las responsabilidades dentro de la cadena de mando y contrastar versiones sobre la navegabilidad del submarino antes de zarpar.
Durante la segunda semana de audiencias, el foco dejó de estar exclusivamente en la desaparición para avanzar sobre lo que no se hizo, los controles que no se ejecutaron y las tareas que quedaron inconclusas.
En ese marco, declararon altos mandos, suboficiales y especialistas, quienes detallaron fallas técnicas, decisiones de preparación y las irregularidades detectadas antes de la misión.
Fallas técnicas y pruebas que no se realizaron
El capitán de navío Fabián Walter Krawinkel afirmó que “nunca se realizaron las pruebas clave, que son las de máxima profundidad y máxima velocidad”, según su declaración en el juicio, y explicó que la imposibilidad de concretarlas se debía a problemas técnicos, como un “porta fusible que se había fundido”.
Por su parte, Víctor Manuel Pereyra, comandante del submarino entre 2014 y 2015, señaló que esos ensayos eran exigentes y solo podían realizarse una vez aprobadas todas las instancias previas, y recordó que cuando asumió aún faltaban numerosas pruebas de mar.
El contralmirante Eduardo Alfredo Pérez Bacchi indicó que el ARA San Juan presentaba “deficiencias”, según su testimonio, que complicaban su preparación, entre ellas la falta de certificación de escotillas y obras pendientes.
También mencionó que en 2016 el submarino navegó menos de lo previsto y lo comparó con el ARA Salta, señalando que en condiciones similares no debería haber zarpado.
Debate sobre mantenimiento y responsabilidades
El análisis de las audiencias incluyó además aspectos vinculados al presupuesto y al mantenimiento del submarino.
Francisco Javier Medrano, ex director de Material y Presupuesto de la Armada, sostuvo que la nave venía de un “trabajo de media vida” y que se buscaba llevarla a un “estado ideal”, según su declaración en el juicio.
Sin embargo, otros testimonios expusieron que el ARA San Juan continuaba acumulando fallas y tareas pendientes, lo que marcó diferencias en la interpretación sobre su estado antes de la misión.
Con la continuidad de estas audiencias, la investigación apunta a esclarecer las condiciones técnicas y las decisiones administrativas que rodearon el hundimiento del submarino.

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