
Padres y madres reclaman priorizar los derechos de las infancias en el ámbito escolar. El colectivo insiste en que los derechos de niños y niñas prevalecen sobre cualquier otra consideración laboral.
Un grupo de familias autoconvocadas continúa su lucha para garantizar los derechos de las infancias en el espacio escolar, en un conflicto que se ha extendido por años sin resolución. Su principal demanda es la reubicación de un docente al que consideran inadecuado para trabajar con niños y niñas, basándose en derechos vigentes y tratados internacionales de protección a la infancia.
“Escuchamos a la delegada de educación y claramente pretenden que siga dando clases”, señalaron las familias, visiblemente frustradas. Insistieron en la importancia de anteponer los derechos de los menores: “Ante cualquier situación, primero están los chicos. Lo que se pide, lo que se expresa, es que los derechos de los niños y niñas están por delante del derecho laboral de este docente”. No obstante, aclararon: “Nadie quiere quitarle el trabajo a nadie”.

El reclamo también se fundamenta en los derechos establecidos por el Convenio Internacional sobre los Derechos del Niño. “Nos amparan en el reclamo un montón de derechos, incluso en convenio internacional del niño”, destacaron.
Actualmente, las familias están a la espera de que un supervisor constate la situación en la escuela: “Estamos esperando en la puerta de la escuela al supervisor para que constate esto que dicen desde el consejo escolar”. Además, expresaron su apoyo hacia otros docentes involucrados: “Sabemos que hay otros docentes afectados también, y los apoyamos. Ellos tienen también su derecho laboral”.

En referencia a declaraciones realizadas en un medio local, una madre puntualizó: “Es simple, solamente tienen que darnos una respuesta”. Por su parte, otra madre añadió: “Si la junta de disciplina dice que esta persona puede estar frente a niños y niñas, tenemos que revisar cómo funciona esa junta de disciplina”.
El colectivo ha señalado la falta de respuestas durante años: “No queremos que esto continúe, no queremos que vuelva a estar entre infancias. No hay respuesta hace años, desde ningún ente. Hay un montón de gente que tiene el sueldo para hacer este laburo y lo estamos haciendo nosotros, que no nos corresponde”.
El reclamo de las familias trasciende la situación particular, planteando un debate más amplio sobre los mecanismos de protección y justicia para garantizar los derechos de las infancias en el ámbito escolar. La lucha por un espacio educativo seguro sigue sumando voces y reafirma la prioridad de colocar a los niños y niñas en el centro de las decisiones.


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