Un instituto del Conicet en Bariloche fue distinguido con el Premio Fundación Williams a la Excelencia Científica 2025

El Inibioma, de doble dependencia entre el Conicet y la Universidad Nacional del Comahue, fue uno de los diez centros seleccionados a nivel nacional y el único de la Patagonia en recibir el reconocimiento.

Con fuerte presencia patagónica, el Premio Fundación Williams a la Excelencia Científica 2025 volvió a poner en primer plano al sistema científico argentino: el Inibioma, con sede en Bariloche, fue seleccionado entre los diez centros distinguidos a nivel nacional, en una edición donde nueve de los institutos premiados pertenecen al Conicet.

Se trata del Instituto de Investigaciones en Biodiversidad y Medioambiente (Inibioma), de doble dependencia entre el Conicet y la Universidad Nacional del Comahue (UNCo), abocado a la investigación en biodiversidad y medioambiente en la región patagónica.

El Inibioma cuenta con más de 250 trabajadores entre investigadores, docentes, becarios doctorales y postdoctorales, personal de apoyo y administrativos. Su sede central funciona en Bariloche y posee dos subsedes en Junín de los Andes y San Martín de los Andes, en la provincia de Neuquén.

El reconocimiento tomó por sorpresa al equipo completo del instituto, que no se había postulado al galardón y se enteró de la distinción a través de un correo electrónico enviado por la fundación.

Un premio inesperado y con impacto directo en la formación

“Fue una gratísima sorpresa. Es un premio importante, por el dinero y por el reconocimiento”, señaló Alejandro Gustavo Farji-Brener, director del Inibioma.

El investigador explicó que el proceso fue distinto al habitual: “Fue muy particular. Normalmente hay premios a los que uno se presenta con un proyecto, pero esta vez fue diferente”, indicó el doctor en Biología.

El Premio Fundación Williams a la Excelencia Científica 2025 consiste en un subsidio de 38 millones de pesos, destinado a la compra de equipamiento, insumos y al financiamiento de la formación de becarios doctorales y postdoctorales.

“Una porción del dinero que recibimos como premio la vamos a repartir para que cada becario, doctoral o posdoctoral pueda pagar la inscripción a algún curso de posgrado que necesita para su formación”, adelantó Farji-Brener.

Ciencia básica, trayectoria y trabajo colaborativo

La Fundación Williams, creada en 1943 por Thomas Williams y Ana King Williams, priorizó en esta edición a institutos con más de 30 años de trayectoria, evaluando el impacto científico verificable, la calidad de las publicaciones y la participación en revistas especializadas.

Desde la organización señalaron que el objetivo del premio es consolidar “polos de excelencia” y fortalecer la investigación de vanguardia mediante el acceso a equipamiento estratégico, además de atraer y retener talento científico.

“Están apoyando mucho la ciencia básica, lo cual es para nosotros súper importante”, sostuvo Farji-Brener, al remarcar que el Inibioma desarrolla investigaciones tanto en ambientes terrestres como lacustres de la Patagonia.

“En los tiempos duros que corren para la ciencia, el financiamiento para hacer ciencia básica se ha reducido casi a su mínima expresión. Así es que fue un reconocimiento muy importante”, agregó el director del instituto.

Referencia regional en biodiversidad y ambiente

El Inibioma es el único instituto de investigaciones en biodiversidad y medioambiente de la región patagónica andina. “Es el único instituto de este tipo en toda la región patagónica, por lo menos en la región andina”, explicó Farji-Brener.

Sus equipos están preparados para intervenir ante conflictos ambientales y aportar diagnósticos, medidas de mitigación o propuestas de restauración. “Somos un grupo de referencia en cuanto a cualquier problema ambiental, siempre nos vienen a consultar”, aseguró.

Las líneas de trabajo abarcan genética, ecología de incendios, biología molecular, etnobiología, paleoecología, conservación, fauna, especies exóticas, calidad de aguas, microorganismos acuáticos, producción de peces y restauración ecológica.

“Cada investigador tiene la libertad de asociarse con investigadores de otros grupos dentro y fuera del instituto para generar proyectos de investigación”, concluyó Farji-Brener.

Entre los diez institutos premiados se encuentran el Ibyme, IFLP, Infiqc, Ianigla, Inibioma, Intema, IAFE, Intech, IBR y la Fundación Instituto Leloir.

Fuente: Diario de Río Negro

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