La iniciativa surgió de los propios estudiantes, nucleados en el Movimiento Estudiantil Julio César Schwartz, que cuestionaron la falta de respuestas durante la búsqueda de la docente y reclamaron que se aborden las distintas formas de violencia dentro de las instituciones educativas. La medida comenzó durante el turno mañana y estaba previsto replicarla por la tarde.

Estudiantes de la Escuela Secundaria N° 48 de Río Negro, invitados a la acción por el Movimiento Estudiantil Julio César Schwartz realizaron una sentada durante el turno mañana para manifestarse por el femicidio de Nancy Godoy, la docente cuyo cuerpo fue encontrado después de casi 20 días de búsqueda. La iniciativa fue impulsada por alumnos de la institución, quienes convocaron a sus compañeros a participar de una jornada de reflexión, reclamo y acompañamiento.
Fede y Juana, estudiantes de la escuela, explicaron que la propuesta surgió de conversaciones entre ellos, luego del paro nacional realizado el miércoles. Consideraron que esa medida era insuficiente y que era necesario impulsar otras acciones para expresar el reclamo. “Creíamos que se tenían que tomar más medidas y medidas de mayor impacto”, señalaron durante una entrevista a este portal.
Según contaron, la decisión se tomó el día anterior a la sentada, junto al Movimiento Estudiantil Julio César Schwartz, después de participar de una marcha reclamando que Vivas nos Queremos. “A partir de la marcha, ayer a las seis de la tarde, decidimos que lo mejor era realizar una sentada en la escuela”, explicaron. Con el acompañamiento del equipo directivo, organizaron la actividad y convocaron a los distintos cursos durante la mañana.
Uno de los objetivos fue informar a los estudiantes sobre lo ocurrido con Nancy Godoy y generar un espacio de participación colectiva. “La idea era poder informar curso por curso de la situación, de lo que estaba sucediendo, de qué había pasado con Nancy. Y bueno, apelar también a la empatía de todos nuestros compañeros y compañeras”, expresaron.
El reclamo por Nancy Godoy y las respuestas durante la búsqueda
Los estudiantes señalaron que la sentada no se limita al pedido de esclarecimiento del caso, sino que también incluye cuestionamientos al accionar sindical y estatal. En particular, manifestaron su desacuerdo con que el paro se haya convocado después del hallazgo del cuerpo y no durante los días en que la docente permanecía desaparecida.
“Nos parece correcto reclamar que el sindicato haya llamado a un paro recién cuando encuentran a Nancy muerta y no cuando desaparece”, plantearon. También mencionaron las condiciones laborales que atravesaba la docente y las responsabilidades que, según indicaron, debía asumir en su escuela.

En ese sentido, Fede y Juana vincularon el caso con la precarización laboral, la violencia institucional y las condiciones de funcionamiento de la educación pública. Para ellos, la situación de Nancy debe abrir una discusión que no quede circunscripta a un hecho puntual, sino que permita revisar las problemáticas que atraviesan las comunidades educativas.
ESI, femicidios y violencia: los temas que piden discutir en las aulas
Durante la entrevista, los estudiantes también cuestionaron la falta de espacios para abordar las distintas formas de violencia en las escuelas. Si bien señalaron que la Educación Sexual Integral (ESI) debería trabajarse de manera transversal, sostuvieron que eso no sucede en la práctica.
“Se supone que tenemos que tener la ESI de manera transversal, pero no sucede”, afirmaron. Además, contaron que están organizando posibles actividades, charlas y debates entre estudiantes para discutir temas que los afectan directamente, entre ellos la baja de punibilidad y las distintas expresiones de violencia.
Como ejemplo de la falta de continuidad en estos debates, mencionaron el caso de Agostina, una adolescente de 14 años, sobre el que, según señalaron, no hubo un tratamiento sostenido dentro de la institución. “Estos temas de violencia no se tratan en la escuela y se tapan bajo la alfombra y se olvidan rápido”, expresaron.
En ese marco, explicaron que uno de los sentidos de la sentada es evitar que estos hechos pierdan visibilidad con el paso del tiempo. “Queríamos también eso con la sentada, que no nos puedan negar que sea dolorosamente invisible que nos falta alguien, básicamente”, señalaron.
Una sentada pacífica para defender el derecho a manifestarse
Fede y Juana también hicieron referencia a los cuestionamientos que reciben las adolescencias cuando buscan organizarse y expresar sus reclamos. Frente a eso, remarcaron que la actividad fue una medida pacífica y que responde al derecho de los estudiantes a manifestarse.

“Demostrar que nosotros estamos realizando una medida pacífica y también apelando a nuestros derechos, nuestros derechos de poder alzar la voz, de poder manifestarnos, de poder hacer algo al respecto”, explicaron.
La recepción de la convocatoria fue positiva, según relataron. Después de dirigirse a sus compañeros desde el centro de estudiantes, amparados por el Movimiento Estudiantil, propusieron realizar carteles y encontraron una participación que, incluso, los sorprendió. Destacaron que se sumaron alumnos que habitualmente no intervenían en este tipo de actividades y que comprendieron que la suspensión de las clases no significaba que se tratara de una jornada recreativa, sino de un momento de duelo y manifestación.
Finalmente, los estudiantes remarcaron que, aunque una sentada en una escuela no modifique por sí sola las decisiones nacionales, tiene un valor en la construcción de conciencia y participación. “Hoy es una sentada y capaz que no va a tener un impacto a nivel nacional, pero es algo”, expresaron. Y agregaron que esperan que el reclamo tenga continuidad y no ocurra lo mismo que con otros casos que, con el tiempo, dejaron de ocupar un lugar en la conversación pública.

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