Faenamiento de burros en la región: organizaciones advierten riesgos sanitarios y piden controles urgentes

Desde Voicot, junto a otras organizaciones sociales y la Asociación Protectora de Rescate Equino alertan por la falta de trazabilidad y el impacto en la salud tras la difusión de casos en la provincia.

La polémica por el faenamiento de burros y mulas en la región sumó en las últimas horas el posicionamiento de organizaciones que rechazan estas prácticas y advierten sobre sus consecuencias. Desde distintos espacios, se puso el foco en los riesgos sanitarios, la falta de controles y la situación de estos animales.

En ese marco, Malena Blanco, integrante de Voicot, se refirió al tema como un punto de partida para discutir el consumo: “es un tema disparador para empezar a pensar qué es lo que consumimos y qué es lo que se normaliza y las consecuencias del consumo”, afirmó Blanco.

Además, relativizó la diferencia entre especies en términos de consumo: “a mí me es exactamente lo mismo que faenen a un burro, a una mula, a una vaca, a una gallina”, sostuvo Blanco, al tiempo que vinculó el debate con el uso generalizado de antibióticos en la producción animal.

Sobre este punto, advirtió: “los demás animales son los principales consumidores de antibióticos a nivel mundial”, explicó Blanco, y remarcó que en el caso de burros y mulas pueden aparecer sustancias no habilitadas para el consumo humano.

Rechazo de organizaciones y alerta sanitaria

La Asociación Protectora de Rescate Equino (APRE) y distintas organizaciones de todo el país, entre ellas Voicot, manifestaron su rechazo al faenamiento de estas especies tras la difusión de casos recientes en la provincia.

Desde estos espacios señalaron que la falta de regulación y trazabilidad convierte el consumo en un riesgo sanitario concreto, debido a que se trata de animales que suelen recibir tratamientos con fármacos no aptos para humanos.

En esa línea, las organizaciones remarcaron que estos animales son utilizados como animales de trabajo y compañía, lo que también abre una discusión sobre su protección y las prácticas asociadas a su faena.

Asimismo, advirtieron que este tipo de situaciones podrían encuadrarse como actos de crueldad según la legislación vigente, lo que podría derivar en sanciones.

Consumo, acceso y debate alimentario

El planteo también se inscribe en un contexto más amplio vinculado al acceso a los alimentos. En ese sentido, Blanco señaló: “empieza a verse este consumo, y no solamente de estos animales”, en relación a cambios en los hábitos alimentarios.

A su vez, explicó que la caída del consumo local no implica menor producción: “se faenan la misma cantidad o más animales que antes, pero baja el consumo acá”, indicó Blanco.

En relación a las alternativas, planteó la necesidad de revisar la educación alimentaria: “no tenemos la educación de pensar en granos, frutas, legumbres, cereales”, afirmó Blanco.

También cuestionó la idea de que la proteína proviene exclusivamente de la carne y sostuvo: “la alimentación vegana es muchísimo más económica”, aunque reconoció limitaciones en el acceso.

Exigen controles y sanciones

Finalmente, las organizaciones exigieron la implementación de controles urgentes y la aplicación de sanciones para frenar este tipo de prácticas en la región.

En ese marco, el debate continúa abierto en torno al consumo de carne, la seguridad alimentaria y las condiciones en las que se produce y comercializa este tipo de alimentos.

“no es más caro, no es más difícil, pero sí hay menos acceso claramente”, concluyó Blanco.

Sé el primero en comentar

Deja una respuesta

Su dirección de correo electrónico no será objeto de publicidad.


*