
La madre hizo público el caso y aseguró que no recibió respuestas del colegio. Decidió cambiar a su hijo para protegerlo y pidió mayor compromiso de las familias.
La denuncia por bullying en Chubut volvió a poner en agenda la problemática del acoso escolar. Roo Vicentela, madre de un nene de 11 años de la localidad de Sarmiento, decidió visibilizar la situación que atravesó su hijo tras una serie de episodios de hostigamiento dentro de la escuela primaria a la que asistía.
Según relató, el niño comenzó a manifestar signos de angustia a poco más de un mes de iniciado el ciclo lectivo. Frente a la falta de respuestas por parte de las autoridades escolares, la familia resolvió retirarlo del establecimiento para resguardar su bienestar.
La mujer explicó que su hijo había concurrido a esa institución desde primer grado, pero que las situaciones de acoso fueron escalando hasta afectar su estado emocional. En ese contexto, optaron por priorizar su salud mental y garantizarle un entorno más seguro.
En una publicación en redes sociales, compartió un mensaje dirigido a su hijo: “Hoy es un nuevo comenzar para vos, alejado físicamente de algo que te hacía mucho daño; solo espero, hijo querido, que puedas sanar tu corazón de a poco; siempre mamá va a estar para vos”, expresó Roo Vicentela.
El reclamo por falta de respuestas ante el acoso escolar
La madre aclaró que su intención no fue exponer a personas en particular, sino generar conciencia sobre el impacto del bullying escolar. En ese sentido, señaló: “Lejos de que este posteo sea un escrache, como mamá pido que hablemos con nuestros hijos”, sostuvo Roo Vicentela.
Además, remarcó la gravedad de la situación que atravesó su hijo y cuestionó la falta de intervención. “A un mes de haber empezado las clases, siendo su último año de primaria, mi hijo tuvo que dejar la escuela a la cual asistía desde primer grado para cuidar su salud mental”, afirmó Roo Vicentela.
En la misma línea, reflexionó sobre el rol de las instituciones y las familias: “Hoy puedo decir que el sistema está fallando, y que desde casa estamos fallando, cuando un niño ya no está seguro en una institución escolar”, agregó Roo Vicentela.
También destacó que lograron actuar a tiempo para asistir al niño, aunque advirtió que no todos los casos tienen el mismo desenlace. “Gracias a Dios pudimos actuar a tiempo, buscar ayuda para él, pero hay muchos otros niños que lo callan, que viven una trayectoria escolar con hostigamiento y bullying masivo, donde su corazón se llena de angustia y tristeza en vez de alegría y seguridad, siendo lo que un niño de 11 años debería sentir en una institución escolar”, expresó Roo Vicentela.
El pedido de mayor atención y el cambio de escuela
En ese contexto, la mujer hizo un llamado a otras familias para involucrarse en la vida cotidiana de sus hijos. “Hoy, como mamá, pido que prestemos más atención a nuestros hijos, que seamos presentes (…) escuchar, acompañar y, sobre todo, ser la guía que ellos necesitan”, pidió Roo Vicentela.
Finalmente, recordó la vigencia de la Ley 26.892, que garantiza el derecho a una convivencia escolar sin violencia, y remarcó la importancia de su cumplimiento en todos los establecimientos educativos.
Tras la decisión de cambiarlo de institución, el nene fue recibido en la Escuela 28, donde continuará su escolaridad. Según indicó su madre, allí podrá finalizar el año en un entorno que le brinde contención.
El caso vuelve a exponer la problemática del acoso escolar en Argentina y la necesidad de respuestas dentro del sistema educativo frente a situaciones que afectan la salud mental de niños y niñas.

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